CRISIS DE ANSIEDAD


La ansiedad es un mecanismo adaptativo natural que nos permite ponernos alerta ante sucesos comprometidos. Una ansiedad moderada puede ayudarnos a mantenernos concentrados y afrontar los retos que tenemos por delante. Pero a veces, el sistema de respuesta funciona incorrectamente y la ansiedad es desproporcionada, e incluso puede presentarse en ausencia de cualquier peligro real.
Los trastornos de ansiedad son un tipo común de alteración emocional. Las personas que sufren ansiedad tienen síntomas de fobia en ciertas o todas las situaciones sociales, como cuando conocen a personas, salen en citas, tienen una entrevista de trabajo, responden a una pregunta en clase o tienen que hablar con otra persona. Incluso, hacer cosas sencillas frente a otras personas, como comer o beber delante de otros o usar un baño público, les puede causar ansiedad o temor.

Origen de la ansiedad
Las causas son genéticas y circunstanciales: los hechos traumáticos (como el trastorno de estrés postraumático por accidente de tránsito, duelo, atentado; o el estrés laboral) pueden provocar ansiedad, y en estos casos, el sentimiento de ansiedad puede desaparecer cuando concluye el problema o bien permanecer durante meses o años. El consumo de drogas o las experiencias vitales significativas (embarazo, despido o un ascenso en el trabajo), también pueden producir ansiedad.

Síntomas de la ansiedad
Empiezan con preocupación constante, cansancio, irritabilidad, problemas para concentrarse y conciliar el sueño, pulsaciones elevadas, sudoración excesiva, tensión muscular, temblores, mareos, desmayos, indigestión.
También hay síntomas psíquicos, como la sensación de que las cosas no son reales, o que tienen un aspecto irreconocible. El miedo o el temor a perder el control o volverse loco es omnipresente. Las crisis varían en cada persona y pueden aparecer sin ningún motivo, o como detonante de estrés generalizado.
Es común la sensación de parálisis, con un sentimiento de indefensión y en general, un deterioro del funcionamiento psicosocial y fisiológico.
Cuando la ansiedad se presenta en momentos inadecuados, o es tan intensa y duradera que interfiere con las actividades normales de la persona, se la considera como un trastorno.

Tratamiento de la ansiedad
El tratamiento consiste en medicinas, relajación, fisioterapia y meditación. Las crisis de ansiedad son muy violentas, muy súbitas, intensas, rápidas y ocasionan malestar y síntomas psíquicos. Las crisis intensas de ansiedad van siempre precedidas por un estrés intenso.